Llueve, llueve y llueve. El viento golpea las copas de los árboles sumiéndolos en su danza siseante. Las nubes ceniza lo cubren todo sin diferenciar sus formas mas que por los matices de gris. La luz del día hace imposible diferenciar si es por la mañana o por la tarde. En medio de este espectáculo visual aparecen las hojas ocre esparcidas por la carretera , amontonadas en el arcén por el viento y el paso de los coches. No hay pájaros, ni personas por las aceras, sólo coches.
Suena un claxon, me sobresalto. Meto segunda por inercia, las ruedas patinan.
Las ganas de escuchar música nos abandonan por la memoria, en ella encuentro sonidos que no dejan de ser tan frescos como cuando se compusieron y tocaron por primera vez, aunque ahora los denominemos "clásicos". Sirva de nuestra estos que acabo de escuchar
La semana está ya muy avanzada, al menos en lo laboral.
Promediar poco más de cinco horas de sueño hace que los días sean más largos, pero no somos nosotros mismos, o sí. No padezco de insomnio, pero me resulta casi imposible conciliar el sueño antes de la una, en el mejor de los casos. No importa lo pronto que me acueste. Podría dormir hasta las ocho o las nueve, pero el despertador es un castigo que no perdona una.
Vivir solo hace que la risa, que es un acto muy social, no abunde, aunque yo soy muy disfrutón y me rio con la tele, la radio y, en ocasiones, como hoy, de videos del tubo que he buscado porque a mediodía hablamos de las pelis de gags y comentamos alguno que tenía que visualizar. Los comparto.
Me gustan mucho. Aunque ya disueltos sus discos y su recuerdo mantienen viva la llama que encendieron un día en muchas muchas personas, en muchos corazones que vibraron y vibran al compás de ritmos latinos, ska, reggae, salsa...
Hablaba hoy con un amigo, también separado reciente, que me preguntaba que cómo lo hacía yo para que no me afectara tanto la separación. Un poco anonadado le comenté que es importante expresar los sentimientos, pero que hay que diferenciar entre sentir dolor por algo que era y ya no es y mostrarse como una víctima del desamor por doquier. Recordé un enlace que una vez me mandaron de la web diariofemenino.com (que las mujeres para esto, como para con todo lo que tenga que ver con el corazón, son más abiertas). En él se ofrecían una serie de consejos que se resumen en los siguientes:
El tiempo pasa pero el dolor no se va. En esta etapa, no se apresure a sustituir el antiguo amor. Las nuevas personas que conozcas estarán muy sujetas a las comparaciones con el pasado. El fantasma de la primera relación crea una sombra en el futuro.
¡No merezco lo que estoy sufriendo! Nadie lo merece. Sin embargo, casi todas las personas le han dejado alguna vez. Si no quieres empeorar las cosas, rechaza el papel de víctima y evitar la mendicidad de cariño y amor.
Aceptar la realidad, incluso si la tarea es ardua, como una superviviente de un naufragio. Es natural que pases por etapas de negación, ira, odio y depresión para llegar a la aceptación. No hay mal que por bien no venga.
Perdona. El perdón disipa la ira y sentimientos negativos y deja el corazón más ligero.
La humildad es importante. El dolor aumenta cuando es guiado por la vanidad. Creyendo que se está siendo visto como un fracasado se frena la superación de los problemas. Deshazte de tanto orgullo.
Mantenga el amor dentro de ti. No dejes que la tristeza y la amargura borren los buenos momentos que has vivido. Cultiva la gratitud por los buenos momentos.
Hacer la eutanasia de la pasión. Una historia de amor que se hizo imposible debe ser eliminada de tu vida. Elimina, día tras día, la importancia que has dado a la persona que tanto admirabas.
Antes de hacer cualquier cosa, piensa en tus hijos. También sufren, están juntos en este sufrimiento y merecen prioridad.
Entierra a los muertos, cerca de los puertos y cuida de los vivos. Es un refrán portugués. Cerrar los puertos sugiere evitar que surjan nuevos problemas mientras te recuperas de las heridas, céntrate en la reconstrucción su vida amorosa y personal. El cuidado de la vida significa recuperar todo lo bueno que es vivir.
En el peor de los casos, como dice una amiga, de estos sentimientos y estados de ánimo surge siempre un vendaval creativo imparable. Una nuestra es escuchar lo que continúa
Necesitaba reir y me acordé de The Perry Brothers. Me he puesto unos videos, he entrado en su web y he visto algunos más, y he pensado que podría compartirlo.
The Perry Brothers son dos hermanos del otro lado del charco que han nacido para reir y para hacer reir, uno de ellos tiene la particularidad de que cada una de sus células tiene 47 cromosomas. Y como dicen en su web "Don't be afraid... de Xtra Chromosome is loaded with funny", algo así como No temas, el cromosoma extra está cargado de diversión.
Dejo un par de videos, pero en su web tienen muchos, algunos increibles.
Buscando acústicos al final, directa o indirectamente tenía que dar con Romeo and Juliet de Dire Straits. Durante algún tiempo estuve tentado de sacarla con la guitarra, pero costaba tocarla y también cantarla. Una canción que es una historia, una melodía, una delicia para escuchar.
Navegando buscando música acústica, por aquello de imaginar de forma más cercana cómo se construyen los temas, di con este video de Ana Free que me gustó mucho. Un cover de Angie de los Rolling Stones bien tocado y maravillosamente cantado.
Ana Free es una joven artista 2.0 por así decirlo que conocí a través de twitter. La red es un lugar sorprendente para conocer músicos y músicas. En este caso no sólo canta bien lo de otros...