Hace ya unos años cerré este blog tras una separación y hoy vuelvo a abrirlo tras otra. Sea como fuere, le echo un vistazo y hay cosas que me gustan mucho en él, sobre todo música, humor y una extraña forma de ilusión con la que me siento muy identificado.
No le reprocho nada a la vida, quizás que pase demasiado rápida, que no se pueda echar el tiempo para atrás, que el mundo sea demasido cruel para la vida honesta, que no siempre triunfe el amor (aunque en realidad siempre friunfe), que haya enfermedades que pudieran estar controladas, hambre que pudiera ser satisfecha, que existan demasiadas necesidades y un sistema construido sobre la injusticia y la desigualdad. Por lo demás la vida puede llegar a ser hermosa o al menos puede tener momentos hermosos.
La vida no repara en nada de eso, el tiempo pasa, no se para ni se alarga, es relativo, pero pasa. Aprovechémoslo.
Dejé un post de despedida que he eliminado y, antes de ese, uno en el que anunciaba el primer disco de Miguel Campello, que ya lleva tres. Repasaré en estos días enlaces caídos, que es algo así como un repaso de chapa y pintura para blogs y espero encontrar nueva música y reflexiones que disfrutar y compartir.
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