Hace ya muchos años que me acompaña la música de Morcheeba. Si cada música es idónea para una situación concreta, su primer disco, WHO CAN YOU TRUST?, lo era para disfrutar con la pareja, para acariciarse, para hacer el amor.
Y sacarón muchos discos más, y cada vez me gustaron más y su música era idónonea para muchas otras situaciones, todas positivas.
Se convirtió en la música del Karma. Cada vez que tengo un momento seudoespiritual (y quien me conoce bien sabe que eso es algo muy extraño en mí) escucho Morcheeba, o no sé si cada vez que escucho Morcheeba tengo un momento pseudoespiritual.
Incluso un poco más movidito, sin pasarse

No hay comentarios:
Publicar un comentario