
No sólo es uno de los grupos que han sabido fusionar ritmos, mestizarse, hacernos disfrutar y disfrutar de lo que hacen, sino que además tengo el gusto de tener entre mis amigos a PPGU, su bajo, que de alguna manera me tiene enganchado a lo que hacen por una doble simpatía hacia ellos.
El pasado 23 de mayo estuve viéndolos en la Sala Vivero y la verdad es que estuvieron increibles. Venían presentando nuevo disco, que recomiendo a toda persona que no lo haya escuchado. Ahí va una muestra
El concierto más familiar que de costumbre (menos de 100 personas), imagino que por la crisis o yo que sé. y el ambiente familiar se fundió con el buen rollo. Repasaron gran parte de su discografía, cosa que se agradece y nos hicieron bailar durante 2 horas.
Al final pude echar un rato con PPGU, me agasajó con música funky fruto de la colaboración de su Sala Afrodisia y el sello Vampisoul, y como siempre, quedamos en mantenernos en contacto con mayor asiduidad.
Rodeado de amigos terminó una noche mágica, como todas en las que la buena música nos lleva a paraisos artificiales.





